La noche de los sueños rotos:
Soñaban con “aquellos camareros de toda la vida” que te servían “manteca colorá”, ¡Oh, qué tiempos!, y no los de ahora con sus pieles diferentes y esos acentos extranjeros… ¡Qué poco nos agradecen todo lo que hacemos por ellos!
Soñaban con una educación para ricos y otra para pobres, con llevar a sus hijos a la enseñanza privada donde trenzar contactos “para el día de mañana”. Los demás, que vayan a la enseñanza pública, aprendan lo que puedan y pronto se pongan a trabajar para nosotros y nuestros hijos que han recibido una “enseñanza de calidad
Soñaban con imponer la “familia tradicional cristiana” y acabar “con eso de los matrimonios gay” porque el matrimonio “es la unión entre un hombre y una mujer” o como aseguran en la Norteamérica protestante: “Dios creó a Adán y Eva pero no a Adán y a Esteban”.
Soñaban con emponzoñar el diálogo y la razón a base de insultos, crispación y calumnias, no fuera a ser que los ciudadanos razonaran. “Y si razonan, descubrirán nuestra hipocresía y lo único que nos interesa: el lucro y el poder, pero nunca los intereses de quienes menos tienen”
Soñaban con una “seguridad para quien pueda pagársela” y, de paso, “que las noticias truculentas asusten a la población y nos reporten votos”.
Soñaban con una sanidad privada donde la salud fuera negocio y los problemas sanitarios algo provocado “por los inmigrantes que se aprovechan de nuestro maravilloso sistema sanitario y lo colapsan a base de mamografías”.
Soñaban con impedir las adopciones a parejas del mismo sexo porque “todos los niños tienen derecho a un padre y una madre”, ignorando que los recientes estudios demuestran que los hijos de parejas gay crecen equilibrados, sanos y atendidos. Desde luego más que en muchos hogares de padres alcohólicos, maltratadores… y, eso sí, heterosexuales.
Soñaban con “la unidad de España”, entendiendo por tal la unidad geográfica de una España irreal aunque se desangrase por los ejes quebrados de la fractura social.
Soñaban con la “religión obligatoria y evaluable” desterrando la Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos” por su “relativismo moral y masónico” (el Papa dixit) aunque se estudie en las democracias europeas avanzadas.
Soñaban con unas pensiones privatizadas donde tiburones financieros chapotearían su codicia y jugarían con el futuro de millones de ancianos.
Soñaban con “derrotar a la ETA” y para ello dinamitar cualquier atisbo de diálogo que iniciara el PSOE para ser ellos quienes dialogaran, pactaran y, llegado el momento “sabrían ser generosos”
Soñaban, soñaban, soñaban … el 9 de marzo los hemos despertado.
Gustavo Vidal Manzanares es jurista y escritor
fuente: el plural
Marzo 11, 2008 at 3:57 pm
¡Genial!
Ahora a sacarse los ojos los unos a los otros. Lo siento por Mariano Rajoy, siempre he creído que en el fondo es buena persona.
¡¡Saludos!!
Marzo 12, 2008 at 3:52 pm
Rajoy, buena persona??? No sé yo…. di que tampoco lo conozco en persona, pero como que no me da que sea muy buena persona.
Marzo 12, 2008 at 5:57 pm
a mi tampoco me parece la verdad…
pero gustos…los colores,no?
saludos a las 2!!
Marzo 12, 2008 at 10:59 pm
HOla!
Gracias rosa pacífica por descubrirnos el texto, te lo captamos ;D con tu permiso y el de Gustavo!
Un sociata saludo!
JST
Marzo 15, 2008 at 4:22 am
Qué respiro el domingo por la noche… aunque a ver el tiempo que tardan en traer otra vez la crispación. Fedeguico no tardó ni un día, el día 10 por la mañana ya estaba a lo suyo…
Marzo 15, 2008 at 11:38 am
hay gente q no cambia,Eru.
Marzo 22, 2008 at 11:35 am
[...] está por encima de todo partidismo, no se conjuga con ver cómo se indisciplinan los barones de Rajoy sin intervenir. Hablar de entenderse con Rodríguez Zapatero es una cosa, pero hay que hacerlo después de ordenar [...]