Ésa es la palabra clave. La culpable de que vuelva por estos mundos, o quizá simplemente el detonante, un motivo mas.
A día de hoy, todo se habla por whatsapp. Quedas, charlas, te das los buenos días y las buenas noches con tus amigos por whatsapp, conspiras por whatsapp, hablas con tu familia por whatsapp e incluso los hay que ligan por whatsapp, eso es así; allá atrás quedaron las conversaciones de grupo de MSN en las que había que estar frente al ordenador,todos a la misma hora; incluso si me apuras, las de Facebook se han quedado perdidas en el tiempo también.
Tengo 18 grupos en whatsapp, en uno de ellos estoy con mis antiguos (no tan antiguos) compañeros de la universidad, el DIPTeam que le llamamos. Solo hay 7 miembros dentro de él; siete personas diferentes, de diferentes pueblos o ciudades, diferentes formas de estudiar, de pensar, de viajar, y sobre todo de vivir. Lógicamente hay mucho debate, cuando le hay.
El caso es que la indiferencia, apareció anoche en una conversación con el DIPTeam. En esa conversación, creo que me dijeron una de las peores cosas que te pueden soltar, políticamente hablando. Nunca me habían dicho cosa igual.
En resumen es, que soy una persona que se muestra indiferente a la situación económica, indiferente a los recortes en educación, en sanidad; indiferente ante la subida del IVA, indiferencia ante las propuestas de políticos como Gallardón y su idea sobre la ley del aborto. Indiferente ante la actitud pasiva del presidente del gobierno, Mariano Rajoy ante la situación en la que nos encontramos. Indiferente ante caso Bankia, y los escándalos de la casa real. Indiferente ante el aumento de la jornada laboral, indiferente ante la famosa ya, prima de riesgo. Indiferente.
Indiferente por pertenecer a Jse o las juventudes de los que nos llevan a la ruina. Literal. En shock me quedé. Soy una persona que se muestra indiferente por pertenecer a Juventudes Socialistas de España.
Claro está que si hecho mano del diccionario, pertenecer a una asociación juvenil política, a mi parecer, contradice un poco el concepto.
Indiferencia: Estado del ánimo en el que no se siente inclinación ni rechazo hacia algo o alguien:
A veces, y solo a veces, es mejor callar lo que uno piensa. Simplemente porque no sería políticamente correcto, ni siquiera correcto a secas, no estaría bien y sonaría peor. Muchísimo peor.

